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¿Qué tipos de ansiedad hay?

Tipos de ansiedad

¿Qué tipos de ansiedad hay?

La ansiedad es un mecanismo de defensa en el que se experimenta temor, inquietud y nerviosismo de manera persistente ante diversas situaciones. Existen distintos tipos, entre ellos:

  • Fobia social: Se trata de un miedo intenso y persistente ante ser humillado o avergonzado en situaciones sociales. Quien lo sufre siente que las personas a su alrededor lo juzgan constantemente. Otra característica es el sentimiento de inferioridad en presencia de las demás personas.
  • Fobia específica: Es un temor fuerte a una situación u objeto en particular que no supone un riesgo real.
  • Trastorno Obsesivo Compulsivo (TOC): Este trastorno consiste en mostrar una serie de comportamientos extraños y repetitivos, también llamados rituales. La persona que lo padece siente que algo malo le va a ocurrir si no realiza dicho comportamiento.
  • Agorafobia: Miedo irracional a experimentar situaciones denigrantes o vergonzosas, donde se sientan desprotegidos o expuestos, por ello evitan lugares públicos. Lo que genera ansiedad no es el sitio como tal, sino la posibilidad de que ocurra eso que tanto le da temor a la persona que padece de este trastorno.
  • Trastorno de Estrés Postraumático (TEPT): Es una afección que se manifiesta luego de un evento traumático. La víctima revive la situación que le generó el shock emocional una y otra vez.
  • Trastorno de pánico: Es un tipo de ansiedad en la que el paciente sufre de ataques de pánico. Los síntomas son taquicardia, dificultad para respirar, calor o escalofríos, dolor en el pecho o estómago, debilidad, mareos, entre otros signos.
  • Ansiedad por separación: Es un temor y malestar recurrente ante la separación de las figuras de apego. Ocurre mayormente en los niños cuando son separados de sus miembros que están más ligados emocionalmente.
  • Mutismo selectivo: Tipo de ansiedad que sienten los niños al sentirse incapacitados de hablar en algunos lugares, como en el ámbito escolar. Se describiría como una sensación de “congelamiento” aunque realmente quieran comunicarse.
  • Claustrofobia: Se trata de un miedo intenso ante lugares muy cerrados de los cuales se piensa que no serán capaces de salir. Un ejemplo de estos puede ser: Ascensores, túneles o cuevas.
  • Ansiedad generalizada: Trastorno en el cual la persona siente una gran preocupación e inquietud por múltiples situaciones o cosas, dicho sentimiento es difícil de controlar.
  • Trastorno mixto ansioso-depresivo: Consiste en los trastornos de ansiedad y depresión combinados, pero que entre ellos no existe una intensidad predominante y no es posible diagnosticarlos por separado.

Principales causas de la ansiedad

¿Conocemos las causas de la ansiedad?

Aunque no se pueda saber con exactitud las causas de los trastornos de ansiedad, se dice que el exponerse a un estrés mayor es la causa principal, además del suceso de acontecimientos traumáticos, factores genéticos y la personalidad. Todo esto influyen en si la persona desarrolla o no un trastorno de ansiedad. La ansiedad es necesaria para la supervivencia, porque se trata de un sistema de alerta que todos los seres vivos poseen. Cada uno de los síntomas como el sudor, la taquicardia o la tensión muscular permiten mejorar el rendimiento y preparar al cuerpo para un posible riesgo al que podría enfrentarse. Sin embargo, se vuelve un problema cuando constantemente se sufre de preocupaciones o temores en la vida cotidiana.

Causas más comunes de la ansiedad

Algunas de estas causas son:

  • Padres sobreprotectores.
  • Antecedentes de familiares con ansiedad.
  • Eventos traumáticos en la infancia o edad adulta.
  • Personalidad perfeccionista o autoexigente.
  • Presión financiera.
  • Faenas domésticas.
  • Divorcios o duelos.
  • Enfermedades como diabetes, trastornos respiratorios, dolores crónicos, etc.
  • Consumo de sustancias adictivas.
  • Acumulación de estrés.
  • Otros trastornos mentales.

Curiosamente, estudios han comprobado que las mujeres son más propensas de sufrir trastornos de ansiedad que los hombres. Esto se debe a que el género femenino se ve afectado ante los cambios hormonales, que contribuyen a episodios de pánico. Las mujeres en edad reproductiva tienen más tendencia a sufrir algún trastorno de este tipo.

Otra causa puede ser el ritmo de vida. Actualmente, se vive una época de grandes cambios como la mayor demanda de competencia y especialización. Todo esto produce que las personas hoy en día tengan que autoexigirse ante este entorno tan cambiante y competitivo en el cual es necesario moldearse a situaciones totalmente nuevas.

Es importante agregar que, con una orientación correcta para preparar a los niños a enfrentar todos los acontecimientos estresantes y saber gestionar el estrés por medio de técnicas saludables, puede llegar a ser beneficioso para brindarles todas las herramientas para evadir estos trastornos de ansiedad y puedan afrontar todos los retos en el futuro.

Tratamiento para la ansiedad

Cuando los temores o preocupaciones de la ansiedad comienzan a interferir en nuestra vida cotidiana, es absolutamente necesario recibir un tratamiento psicológico. Este dependerá de la intensidad del trastorno y que tipo de ansiedad el paciente sufre, puesto que cada tipo de ansiedad puede responder de una manera diferente a la terapia. Usualmente, se hace la combinación de psicoterapia y medicación, aunque todo depende de la elección del paciente.

Es importante tratar estos trastornos de ansiedad, ya que pueden llegar a limitar la vida de las personas. Este temor paralizante no permitirá que el individuo pueda llevar su vida con normalidad, porque esto no solo podría interponerse en su vida laboral, sino también en otras actividades que son básicas en la vida diaria.

Muchas personas que sufren de ansiedad pueden desarrollar otros trastornos si no reciben terapia, puesto que tienen más probabilidades de sufrir de adicción a sustancias como drogas o alcohol o caer en depresión.

La psicoterapia ayudará a que la persona que sufre de ansiedad tenga las herramientas necesarias para enfrentarse a todas las situaciones estresantes y no dejarse llevar por la sensación de terror ante ellas. Este proceso puede durar más o menos tiempo de lo previsto, ya que todo depende del progreso del individuo.

Es recomendable que además del tratamiento, el paciente realice otras ocupaciones que le ayudarán a gestionar el estrés diario como el yoga, hacer ejercicio, meditar, incluso salir a dar un paseo al aire libre. Además de una alimentación saludable con una disminución de la cafeína, pasar tiempo con familiares, ejercicios de respiración y una rutina relajante antes de dormir, lo cual ayuda cuando uno de los síntomas es insomnio.