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Neuroma de Morton

¿Qué es el Neuroma de Morton?

Es una dolencia relativamente frecuente, que genera dolor en la zona del metatarso. Suele aparecer, sobre todo, entre el tercer y el cuarto dedo del pie.

El afectado nota una presión sobre la zona, como un pliegue del calcetín o una piedra pequeña que causa molestia o dolor.

Causas del neuroma de Morton

Pero, ¿cuáles son las causas del neuroma de Morton? Para explicarlo, hay que imaginar que el pie está formado por dos partes, una anterior y otra posterior. La parte anterior, o antepie, es donde se encuentran los dedos y la posterior, o retropie, es la que incluye el talón o el tobillo.

Desde la zona posterior hasta la anterior van discurriendo nervios que dan sensibilidad a todo nuestro pie y también tienen capacidad motora, en función del tipo de nervio. En concreto, es un nervio el que tiene relevancia en la aparición de esta patología: el nervio digital plantal.

Los afectados por esta dolencia notan molestias a medida que se va produciendo una degeneración de este nervio con una posterior fibrosis o engrosamiento reactivo. Todo ello termina derivando en dolor, que puede variar su intensidad en función del grado de afectación y de la persona.

La degeneración del nervio se produce, básicamente, por la compresión mantenida que se ejerce sobre el mismo. Cuando el nervio pasa entre las cabezas de los metatarsianos, puede ejercer una presión excesiva que termine por acabar irritando la zona.

El nervio puede soportar este exceso de presión durante un tiempo, pero si es mantenido termina por degenerarse y producir esta patología.

Los factores de riesgo del neuroma de Morton

El principal factor de riesgo del neuroma de Morton es pertenecer al sexo femenino, ya que aparece entre 6 y 18 veces más en mujeres. También influye la forma en la que pisamos, porque si lo hacemos de forma incorrecta puede ser que la distribución de la presión no sea la adecuada sobre nuestra planta del pie.

Además, el hecho de tener la musculatura de la parte posterior más corta de lo normal (en la zona de los gemelos, del sóleo, etc.) puede favorecer que aumente la carga que termina por soportar la zona metatarsiana y, por tanto, la generación de un neuroma.

Los zapatos muy estrechos o que llevan tacón tampoco son aconsejables, pues hacen que el peso del cuerpo cambie su distribución y también favorecen la dorsiflexión de la zona anterior del pie (la zona de los dedos).

Por último, el hecho de hacer una pronación o movimiento hacia fuera muy brusco puede afectar de manera directa al nervio, ayudando a que aparezca el neuroma de Morton.

El diagnóstico del neuroma de Morton

Lo más importante es reconocer los síntomas que nos describe el paciente, que incluyen los siguientes:

– Dolor de tipo mecánico, que puede ir acompañado de una especie de descarga eléctrica, especialmente en las últimas horas del día. Este dolor es más pronunciado cuando se pasan muchas horas de pie aplicando presión sobre la zona. También puede verse afectado por el tipo de calzado que usemos.

– El dolor se siente en la zona anterior del pie, sobre todo en la base de los dedos que contactan con el neuroma.

– Es poco frecuente que el dolor aparezca por la noche y despierte al paciente.

– Las actividades que aumenten la dorsiflexión del pie pueden producir un dolor agudo: correr, bailar, etc.

Cuando un paciente explica todos estos síntomas, los profesionales pueden sospechar de que se trata de un neuroma de Morton, pero existen algunas pruebas específicas para su diagnóstico.

Al ejercer presión sobre las cabezas de los metatatarsianos y sobre el interespacio plantar y dorsal, suele producirse un dolor muy pronunciado bastante característico del neuroma de Morton.

También existe el signo de Mulder, que consiste en la aparición de dolor cuando se presiona de forma transversal la parte delantera del pie.

En algunos pacientes se produce un chasquido cuando se presionan las cabezas de los metatarsianos por el movimiento del neuroma hacia atrás.

Si todavía quedan dudas, siempre se puede recurrir a realizar alguna prueba de imagen, como una ecografía o una resonancia magnética.

¿Cuál es el tratamiento del neuroma de Morton?

En un primer momento, se debe de disminuir la presión ejercida sobre la zona, mediante las siguientes acciones:

– Reducir el uso de tacones.

– Utilizar una horma ancha en la zona anterior del pie.

Después se realiza un estudio biomecánico para poder crear unas plantillas personalizadas.

Un buen fisioterapeuta también será de ayuda, ya que aplicará medidas para reducir la inflamación de la zona.

Por último, también cabe destacar el hecho de que si el dolor es muy pronunciado y no se puede controlar con las medidas anteriores, se pueden realizar infiltraciones (aunque nunca más de tres al año).

Patologías que trata un Podólogo


Recordatorio: esta información tiene como fin proporcionar pautas generales y no dar una opinión médica definitiva. Es importante que consulte a su médico sobre su enfermedad específica y el tratamiento más adecuado.