91 410 02 00

Bulto detrás de la oreja

 ¿A qué se debe la aparición de un bulto detrás de la oreja?

 En la parte posterior de las orejas, en ocasiones pueden aparecer bultos o bolitas que al tocarlos duelen o pican. El hueso mastoideo, los tejidos adiposos y los tejidos celulares subcutáneos, componen esta zona del cuerpo. 

Dependiendo de dónde esté ubicada esa pequeña bola, podremos identificar una afección u otra. 

Pide cita con el especialista o llámanos al 91 410 02 00.

Concertado con las principales aseguradoras médicas, consulta aquí.

bulto oreja lipoma

Posibles causas del bulto detrás de la oreja

Mastoiditis, bulto detrás de la oreja en niños

Es propia de los niños, el bulto que aparece tras la oreja podría estar vinculado con la inflamación del hueso mastoideo. Provocaría un malestar general acompañado de fiebre, cefaleas, secreciones y enrojecimiento del oído.

Puede estar causada por la infección del oído medio (infección en el espacio lleno de aire detrás del tímpano que contiene los pequeños huesos vibratorios del oído). El tratamiento requerirá que sea prolongado o repetitivo, ya que es difícil de tratar. Por medio de inyecciones o por la vía oral de antibióticos, se podría parar la infección.

Si este tratamiento no funciona, se necesitará realizarse una operación para extraer una parte del hueso mastoideo y drenarlo. 

 

Lipoma detrás de la oreja

Suele ser complicado diferenciar los lipomas de un quiste epidérmico, pueden salir en cualquier zona donde se localice tejido graso. La franja de edad más habitual en desarrollar esta enfermedad es entre los cuarenta y los sesenta años.

Estas bolas de grasa suelen ser de mayor tamaño y benignas. No tienen un contorno definido del todo y su tacto es blando, se pueden mover con facilidad si lo presionamos con los dedos. El tratamiento que requieren es quirúrgico, si causan molestias y dolor habría que extirparlos. Por medio de una liposucción también se podría extraer empleando una jeringuilla grande y una aguja.

Quiste epidérmico detrás de la oreja

Los quistes epidérmicos o sebáceos tienen una forma circular, son elásticos y en su parte central pueden tener una espinilla o un comedón. Puede ser de diferentes tamaños, llegando a ser muy pequeño o abarcar varios centímetros. 

¿Cómo tratar el bulto detrás de la oreja?

Requieren cirugía cuando:

  • Son dolorosos.
  • Molestan cada día.
  • Tienen un tamaño relativamente grande.
  • Se inflaman con repetición.
  • En el lóbulo auricular producen deformidad. 

En la mayoría de las veces no producen síntomas, por lo que en ese caso no se necesitaría una cirugía. Con revisarlos a menudo para ver cómo se van desarrollando valdría, estos quistes de sebo no son malos, por lo que no habría que preocuparse. De vez en cuando disminuyen o cambian su tamaño, con el tiempo vuelven a crecer por ser glándulas encapsuladas. 

Consulte con el médico especialista en cirugía general.

Pide cita con Cirugía General para la valoración del bulto detrás de la oreja.

Ganglios inflamados o Adenopatías

Las adenopatías son ganglios que se encuentran inflamados. Tienen las siguientes características:

  • Son de pequeño tamaño, no suelen superar el centímetro.
  • Pueden ser dolorosas.
  • Son elásticas al tocarlas
  • Se movilizan fácilmente con los dedos.
  • No están adheridas a profundos planos

Estos ganglios inflamados no suelen aparecer aislados, aparecen otros iguales en la misma zona. Por una infección antigua que el paciente haya tenido de niño se pueden inflamar, por lo que es probable que se hayan quedado hipertróficos (aumento del tamaño de las fibras musculares).

Cuando alcanzan más de un centímetro, serán dolorosos al tocarlos y se enrojecerán a nivel de la piel. Podría tratarse de una infección por la presencia de piojos en el cuero cabelludo o por una foliculitis. La aparición de los ganglios es el signo de que el organismo está luchando contra la infección.

 

bulto detrás de la oreja

Cirugías que realizamos

Pruebas y tratamientos


Recordatorio: esta información tiene como fin proporcionar pautas generales y no dar una opinión médica definitiva. Es importante que consulte a su médico sobre su enfermedad específica y el tratamiento más adecuado.